Copia de Copia de Copia de Encuesta satisfaccionLa reciente tormenta, bautizada como ‘Filomena’, que hemos sufrido en gran parte del territorio nacional, ha provocado abundantes nevadas, que han disparado un mar de dudas entre los consumidores sobre qué y quién cubre los daños ocasionados.

Antes de nada, conviene aclarar que las aseguradoras no siempre cubren todos los siniestros. Existen casos especiales en los que las compañías no garantizan una indemnización frente a determinados siniestros. Para ello, existe una institución pública encargada de cubrir algunos de estas situaciones. Se trata del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS).

No obstante, tanto las nevadas como los fenómenos inmediatos que origina una catástrofe como Filomena no están incluidos en la relación de riesgos extraordinarios que garantiza el Consorcio de Compensación de Seguros. Por tanto, en principio, no serían indemnizados. ¿Qué hacer entonces? Teniendo en cuenta esto, las Entidades Aseguradoras deben asumir los daños ocasionados en los términos de las coberturas que tengan contratadas.

En el caso de Filomena, se consideran consorciables los daños que el deshielo pudiera provocar, así como los causados por inundaciones y fuertes vientos, siempre que cumplan las condiciones previstas a tales efectos en la normativa (vientos superiores a 120 Km/h o superiores a 96 Km/h con precipitación de 40mm/h). Por su parte, la gestión de los siniestros que afecten a personas o inmuebles serán tramitados por la distintas Entidades Aseguradoras, los corredores y/o los agentes pertinentes. Serán ellos los que deberán asesorar con profesionalidad a sus asegurados, evitando que se generen demoras y dudas en su resolución.

En definitiva, ante situaciones como la tormenta Filomena, es aconsejable:

  • Contratar una póliza para su vivienda, negocio o explotación agroganadera. Los distintos contratos de seguros contemplan la garantía de fenómenos meteorológicos que dan cobertura de forma expresa a los daños ocasionados por la nieve.
  • Que el seguro de vehículos garantice la rotura de cristales y el resto de daños ocasionados, contratando una póliza de daños propios o meteorológicos.

En cualquier caso, insistimos, es necesario contar con un buen gestor que sepa asesorar al cliente sobre la compañía que más le conviene y  el seguro que mayor cobertura ofrece.

José Luis Galapero
Responsable Área de Siniestros

 

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